El PASA

Hitos en el Programa Andino de Soberanía Alimentaria

Somos lo que comemos y aún más.

I. Vamos a trabajar en ayni..

La invitación de Michel Pimbert del IIED (www.iied.org) a Pratec (del Perú) y Mainumby (de Bolivia) de América Latina a formar parte de un grupo de asociados de África Occidental, Asia Occidental, Asia del Sur fue el punto inicial del Programa Andino de Soberanía Alimentaria. Esto resultaba de una serie de conversaciones anteriores con miembros de ambas instituciones en torno a la idea de involucrarse en diferentes procesos de acción, reflexión,  acción democratizando la gobernabilidad de los sistemas alimentarios. Es decir, repensar con diversos actores y sus distintas trayectorias institucionales en múltiples diseños de un quehacer ciudadano,  convergente a la construcción de nuevas formas en que  la ciencia y  la política agro-alimentarias armonicen con los saberes y el derecho de los pueblos a decidir sobre la calidad de la comida, sana y local.

La reunión fue un espacio de confianza y transparencia. Cada participante tuvo la oportunidad de presentarse institucionalmente en sus campos de investigación y de acción particulares. Pratec a través de Julio Valladolid explicó como vienen construyendo acciones de desarrollo en los Andes desde las cosmovisiones campesinas por más de 20 años. Sobre todo, en los últimos años con el Proyecto In situ y el Programa Titicaca han fortalecido una modalidad de investigación acción que se alinea con los procesos de afirmación cultural de las comunidades. De esta manera, Pratec coordina con veinte Nacas en todo el Perú (núcleos de afirmación cultural andina) y forma parte de una red interinstitucional campesina, política y académica que debaten y formulan propuestas nuevas como alternativas al desarrollo occidental. Maja Tillmann mostró videos que documentan una perspectiva visual campesina en contenido y en forma. Por su parte, Mainumby, una joven institución con sede en La Paz, contribuyó con las experiencias profesionales de los consultores Diego Muñoz, Gary Montano y Carlos Balderrama quienes mostraron sus avances de investigación en el sector agrícola a partir de lo cual se podrían insertar en los procesos de la soberanía alimentaria. Enfatizaron el deseo de ampliar sus experiencias en la incidencia política.
Mediante testimonios personales, películas y el debate, el grupo se dedicó intensamente a profundizar experiencias de metodologías participativas como los jurados ciudadanos de Mali,  inspirarse en las formas de acompañamiento de los saberes y prácticas que nacen de la cosmovisión andina en el Perú, del trabajo de investigación sobre cultivos en Bolivia, el empoderamiento mediático de mujeres sin casta en la India, así como el de las producciones de video campesino en los Andes. Compartieron los altibajos del trabajo con jóvenes en la comunidad europea, atendieron en qué consisten los esfuerzos de los campesinos franceses en la investigación con semillas locales y escucharon las posibilidades de elevar las voces de los pastores de Irán al debate internacional.
Las sesiones combinaron momentos de aprendizaje mutuo en conversaciones de pequeños grupos así como espacios más amplios de reflexión para vislumbrar un quehacer orgánico autodiseñado, comprometido, sintonizado.

Así fue como nació la propuesta de trabajar en Ayni (ayuda recíproca entre familias rurales en los Andes) entre Pratec y Maynumbi. Esto quiere decir ayudarse voluntariamente, de manera constructiva y gradual sobre la base de un respeto mutuo a las capacidades de las personas e instituciones, con miras a vivir procesos de Soberanía Alimentaria con las poblaciones altoandinas. Cada uno diseñaría dentro del marco conceptual de sus experiencias institucionales, secuencias de procesos de investigación acción participativa para fortalecer las voces de quienes practican y saben que comer diariamente los productos locales es una conducta con raíces democráticas propia de las culturas andinas. Paralelamente la realización de la investigación acción participativa permitiría conocerse, entenderse y fructificarse. De allí en adelante cada uno de los asociados haría propuestas de cómo comprometerse en unir esfuerzos.
El horizonte amplio de la soberanía alimentaria de los pueblos se esbozó en múltiples maneras de involucrarse con los campesinos, agricultores, pastores, los sin tierra, horticultores, bosquimanos, cazadores, recolectores en procesos de autodeterminación para comer alimentos criados con semillas de calidad, producto del conocimiento local, que representen valores sobre la naturaleza, las preferencias culturales y la justicia social.
 Autodeterminación - un derecho humano – implica la toma de decisiones ciudadanas mediante procesos deliberativos sin manipulación externa, una manera de pensar y actuar en la realidad más allá del marco convencional de los paradigmas convencionales de la ciencia y de los intereses políticos pre-establecidos del desarrollo. En Monsaraz cada parte invitada tuvo la libertad de asociarse o de renovar compromisos de acuerdo a sus posibilidades de acción en el proceso de soberanía alimentaria, conociendo las implicancias metodológicas de decisiones demócraticas como la columna vertebral de una filosofía y práctica participativas.

El ayni entre Pratec y Mainumbi acordó encontrarse en Puno y Copacabana para la formulación de temas y agendas de investigación-acción específicas y coordinar esfuerzos institucionales diferenciados en torno a la soberanía alimentaria en el Altiplano Peruano-Boliviano.