El PASA

Hitos en el Programa Andino de Soberanía Alimentaria

Somos lo que comemos y aún más.

I. Vamos a trabajar en ayni..

La invitación de Michel Pimbert del IIED (www.iied.org) a Pratec (del Perú) y Mainumby (de Bolivia) de América Latina a formar parte de un grupo de asociados de África Occidental, Asia Occidental, Asia del Sur fue el punto inicial del Programa Andino de Soberanía Alimentaria. Esto resultaba de una serie de conversaciones anteriores con miembros de ambas instituciones en torno a la idea de involucrarse en diferentes procesos de acción, reflexión,  acción democratizando la gobernabilidad de los sistemas alimentarios. Es decir, repensar con diversos actores y sus distintas trayectorias institucionales en múltiples diseños de un quehacer ciudadano,  convergente a la construcción de nuevas formas en que  la ciencia y  la política agro-alimentarias armonicen con los saberes y el derecho de los pueblos a decidir sobre la calidad de la comida, sana y local.

La reunión fue un espacio de confianza y transparencia. Cada participante tuvo la oportunidad de presentarse institucionalmente en sus campos de investigación y de acción particulares. Pratec a través de Julio Valladolid explicó como vienen construyendo acciones de desarrollo en los Andes desde las cosmovisiones campesinas por más de 20 años. Sobre todo, en los últimos años con el Proyecto In situ y el Programa Titicaca han fortalecido una modalidad de investigación acción que se alinea con los procesos de afirmación cultural de las comunidades. De esta manera, Pratec coordina con veinte Nacas en todo el Perú (núcleos de afirmación cultural andina) y forma parte de una red interinstitucional campesina, política y académica que debaten y formulan propuestas nuevas como alternativas al desarrollo occidental. Maja Tillmann mostró videos que documentan una perspectiva visual campesina en contenido y en forma. Por su parte, Mainumby, una joven institución con sede en La Paz, contribuyó con las experiencias profesionales de los consultores Diego Muñoz, Gary Montano y Carlos Balderrama quienes mostraron sus avances de investigación en el sector agrícola a partir de lo cual se podrían insertar en los procesos de la soberanía alimentaria. Enfatizaron el deseo de ampliar sus experiencias en la incidencia política.
Mediante testimonios personales, películas y el debate, el grupo se dedicó intensamente a profundizar experiencias de metodologías participativas como los jurados ciudadanos de Mali,  inspirarse en las formas de acompañamiento de los saberes y prácticas que nacen de la cosmovisión andina en el Perú, del trabajo de investigación sobre cultivos en Bolivia, el empoderamiento mediático de mujeres sin casta en la India, así como el de las producciones de video campesino en los Andes. Compartieron los altibajos del trabajo con jóvenes en la comunidad europea, atendieron en qué consisten los esfuerzos de los campesinos franceses en la investigación con semillas locales y escucharon las posibilidades de elevar las voces de los pastores de Irán al debate internacional.
Las sesiones combinaron momentos de aprendizaje mutuo en conversaciones de pequeños grupos así como espacios más amplios de reflexión para vislumbrar un quehacer orgánico autodiseñado, comprometido, sintonizado.

Así fue como nació la propuesta de trabajar en Ayni (ayuda recíproca entre familias rurales en los Andes) entre Pratec y Maynumbi. Esto quiere decir ayudarse voluntariamente, de manera constructiva y gradual sobre la base de un respeto mutuo a las capacidades de las personas e instituciones, con miras a vivir procesos de Soberanía Alimentaria con las poblaciones altoandinas. Cada uno diseñaría dentro del marco conceptual de sus experiencias institucionales, secuencias de procesos de investigación acción participativa para fortalecer las voces de quienes practican y saben que comer diariamente los productos locales es una conducta con raíces democráticas propia de las culturas andinas. Paralelamente la realización de la investigación acción participativa permitiría conocerse, entenderse y fructificarse. De allí en adelante cada uno de los asociados haría propuestas de cómo comprometerse en unir esfuerzos.
El horizonte amplio de la soberanía alimentaria de los pueblos se esbozó en múltiples maneras de involucrarse con los campesinos, agricultores, pastores, los sin tierra, horticultores, bosquimanos, cazadores, recolectores en procesos de autodeterminación para comer alimentos criados con semillas de calidad, producto del conocimiento local, que representen valores sobre la naturaleza, las preferencias culturales y la justicia social.
 Autodeterminación - un derecho humano – implica la toma de decisiones ciudadanas mediante procesos deliberativos sin manipulación externa, una manera de pensar y actuar en la realidad más allá del marco convencional de los paradigmas convencionales de la ciencia y de los intereses políticos pre-establecidos del desarrollo. En Monsaraz cada parte invitada tuvo la libertad de asociarse o de renovar compromisos de acuerdo a sus posibilidades de acción en el proceso de soberanía alimentaria, conociendo las implicancias metodológicas de decisiones demócraticas como la columna vertebral de una filosofía y práctica participativas.

El ayni entre Pratec y Mainumbi acordó encontrarse en Puno y Copacabana para la formulación de temas y agendas de investigación-acción específicas y coordinar esfuerzos institucionales diferenciados en torno a la soberanía alimentaria en el Altiplano Peruano-Boliviano.

 

 

 

II.  Sabores y saberes de la soberanía alimentaria. 


Pratec propuso involucrar a Nacasur en la ampliación de una base institucional en el campo para el Programa Andino de Soberanía Alimentaria en la oficina de Chuyma Aru, el Naca de mayor trayectoria en Puno. Allí también tenía lugar la coordinación del Programa Titicaca a cargo de Lucho Salazar (Bolivia) y Pratec con Nacasur (Perú). Bajo el supuesto que los presentes estaban en pleno conocimiento de la orientación conceptual y metodológica de los términos establecidos para la iniciativa relacionada a la soberanía alimentaria conversada en Monsaraz, Lucho Salazar tomó la palabra en una reunión abierta entre quienes practican la facilitación de procesos campesinos de crianza de la agrobiodiversidad y la vigorización de la chacra para el buen vivir. Introdujo el panorama de retos que implica cómo estructurar una coordinación regional desde Pratec (Lima) con acompañantes de Nacasur (Puno), Kay Pacha (Cochabamba) y las comunidades del Lago Titicaca en el caso de un Programa Binacional (Perú y Bolivia). También señaló las dificultades de carácter administrativas y presupuestales para una buena ejecución de actividades conjuntas.

Sobre todo enfatizó que la dinámica en el lado de las comunidades altoandinas bolivianas y de la promoción de la afirmación cultural de los Nacas en las comunidades de Puno están marcadas por grandes diferencias. Por ejemplo, en Bolivia la organicidad comunal incluye el movimiento sindical como parte de una familia más grande que el ayllu y las condiciones legales favorecen al apoyo de las autonomías territoriales más allá del espacio físico local. De otro lado, para muchos de los presentes a esta reunión, las relaciones entre el campesinado y los Estados Nacionales no podrían ser más contrastantes. Mientras que la política agraria boliviana promueve la soberanía alimentaria, el Perú da prioridad al fortalecimiento de la Sierra como una región de alimentos para la exportación. Este cuadro de desafíos para el PASA fue sumamente ilustrativo.

Cambiando de escenario de las clásicas reuniones, Mainumby y Pratec se re-encontraron en el campo de la crianza campesina. Gracias a la generosidad de Sabino y Raymundo (de Qolla Aymara), de Paulina, Francisco y Lydia (de Paqalqu) quienes posibilitaron la visita en las chacras de Plateria, Torasaya y Vilurcuni. Esto dió la posibilidad de acercarse a la metodología del acompañamiento, la práctica de la afirmación cultural en el espacio productivo y espiritual de la vida campesina. El encuentro en las chacras fue fundamental para reflexionar sobre cómo abordar la soberanía alimentaria desde el entendimiento de los actores principales, desde la experiencia cotidiana de los protagonistas campesinos. Los sabores de los alimentos producto de la crianza, los saberes en sintonía con los astros, la lectura de los signos de la naturaleza, la ayuda mutua y la ritualidad que invoca todo aquello que es más que humano pusieron en evidencia que el núcleo sociocultural de la chacra familiar, el fogón de las cocinas atizadas por mujeres, es el foco desde donde irradia el poder transformador y creativo del quehacer de los campesinos del altiplano andino.

En Copacabana, (Bolivia) continuaron las conversaciones con la confianza de que los sabores de la comida campesina habían fortalecido el ánimo de comprensión entre Pratec y Mainumby. Con mucho ahinco se encontraron ideas para puntualizar formas de cooperar, de aunar esfuerzos metodológicos y conceptuales - en ayni - en una secuencia gradual de procesos hasta Julio en que tendría lugar el Taller de Arranque. Pratec tomó la decisión de capacitar en temas como cosmovisión y agricultura andina y de apoyar con la metodología del video comunitario para registrar los saberes y prácticas de la cultura culinaria altoandina.

Mainumby asumió la responsabilidad administrativa y seguiría explorando rumbos no convencionales de investigación agraria poniendo especial énfasis en la producción de quinua cuya masificación sería un motivo de reflexión en muchos niveles. Nacasur, informados por Paulina decidirían cómo y en qué consistiría su inclusión en este ayni. Maruja y Timmi, continuarían apoyando en metodologías participativas a nombre del IIED.

 

 


III.  Fortaleciendo las voces y las ideas campesinas sobre la soberanía alimentaria.

Junio- Julio 2008

Los acuerdos de Copacabana entre Mainumby, Pratec y Kai Pacha tuvieron sus propias dinámicas personales e institucionales (ver informes). Mientras tanto cursaba la invitación del IIED a los de Pratec, Nacasur y Mainumby para que complementen sus capacidades metodológicas mediante  eventos de capacitación interconectados: técnicas del video comunitario (VC), conceptos y métodos de la investigación acción participativa (IAP) en la soberanía alimentaria. Un integrante de Nacasur (Zenón Gomel) opinó que ellos conocían todo sobre el saber campesino y por ello no necesitaban dos capacitaciones de un total de 13 días y que esto se podría realizar con una reunión de un par de días. Debido a su propia agenda apretada se retiró del programa así como a las capacitaciones. Los dos talleres tenían el propósito de abrir espacios vivenciales a cada participante para acercarse a las comunidades con otras entradas conceptuales y metodológicas que se traducirían en los fundamentos de acción en el Taller de Arranque a inicios de julio.

a) Taller Video Comunitario

Los acompañantes de Nacasur que participaron en este taller traían una base de experiencia en la producción de videos bajo la modalidad de documentación de actividades de proyecto así como de registro de eventos de la vida campesina. Usando la cámara como testigo los videastas de Nacasur cuentan con un amplio archivo de prácticas rituales o procesos productivos. Gran parte de ese material ha servido para elaborar videos sobre un tema específico con difusión comunitaria y también usando canales locales de TV. La experiencia de los videastas reconocen que la respuesta campesina de verse en un video en su propio entorno sociocultural fue de un gran impacto en su autoestima colectiva. En otros casos, ver prácticas y saberes de otras regiones motivó en ellos recuperar las propias que están en peligro de ser olvidadas.
En este taller de VC (ver informe) los participantes sintieron la fuerza, el poder de las imágenes resumido en la frase “nos filmamos y nos vemos”lo cual revela el entendimiento de la producción de videos comunitarios. Las técnicas vividas en carne propia fueron medios para que cada persona se sienta sujeto de conocimiento sin distinción de rango entre los que están delante o detrás de la cámara. Los procesos de ganar voz propia y reflexionar a través del manejo técnico del video fue el valor agregado de la capacitación en VC así como el descubrimiento individual de “buena mano” para uno u otro aspecto del video comunitario. Estos procesos inclusivos, subjetivos, de gran emoción y afectividad, que toca el corazón y la mente de cada persona forman parte del repertorio de las técnicas del video comunitario para lo cual se requiere una actitud mental de apertura y paciencia con la tecnología.

b) Taller IAP

Cada Naca tiene su área de trabajo con un conjunto de comunidades promoviendo la afirmación cultural. Entendien su rol como acompañantes de las familias campesinas en la crianza de la chacra y desde la organicidad del ayllu. Los acompañantes de un Naca se relacionan al conjunto de familias bajo diversas modalidades de conversación. También abarcan espacios más amplios que la territorialidad comunal siempre y cuando estén definidas por el camino de las semillas, el trueque es decir espacios donde tiene lugar la vida de crianza de las familias campesinas. El acompañamiento de los saberes y prácticas campesinas se ha materializado en valiosas recolecciones grabada de testimonios orales que el o la acompañante elabora por escrito con miras a la publicación por diferentes canales.
Quienes tomaron parte en el proceso de aprendizaje del IAP aplicaron las técnicas y métodos participativos en Perka (Platería) y Vilurkuni (Yunguyo), comunidades en la ribera del Lago Titikaka. Fue una experiencia de escuchar diversas voces, que cada persona elabore sus testimonios visuales y lo explique en sus propios términos y categorías a un grupo mayor. Al cabo de dos días, la visualización de temas relacionados a la soberanía alimentaria formaban un mosaico riquísimo de cómo campesinos y campesinas fueron ganando voz en la expresión de sus saberes y prácticas culinarias. Unos recordaron con facilidad las comidas en el pasado, en el tiempo de los ancestros, otros necesitaron más confianza para hablar de la despensa, de las señas para guardar los alimentos, la diversidad de los platos que se preparan con la quinua, las papas. Las abuelitas demostraron profundo convencimiento que el fogón posee poderes especiales y la mayoría dejaban el mensaje que nunca deben faltar los rituales pues vigorizan y movilizan las propiedades alimenticias y espirituales de la familia.

Cada uno de los testimonios visuales estaba marcado por un énfasis muy personal y al presentarse en el grupo pequeño cada persona recibía estímulos sensoriales, el colorido y la originalidad de las representaciones, ideas y valores como el respeto al espacio de la despensa, historias de profunda afectividad a ciertas comidas como la kispiña. Esta diversidad de ideas, sentimientos, enriquecen los procesos participativos pues así se puede reflexionar sobre múltiples posibilidades de acción sin llegar a un resultado uniforme, generalizable ni dejarse llevar por las soluciones inmediatas. Los procesos participativos tienen el poder de crear un mayor horizonte de diversidad y de creatividad en los involucrados.


Durante este curso se puso en práctica participativa la creación permanente de espacios de acción- reflexión- acción (ARA) con mayor amplitud grupal. Por eso después de alentar la visualización y el debate de los temas surgidos en relación a la comprensión campesina de la soberanía alimentaria en las comunidades se invitó a todos los que habían participado a una asamblea en Chucuito.

 

La exhibición de los resultados visuales generaron temas para debatir en grupos paralelos y para tomar decisiones conjuntas practicando el arte y método de la facilitación. Así los grupos se alejan del activismo de desarrollo y entran en una dinámica de comprensión, de intercambio de percepciones, visiones y valores lo cual de cierta manera descoloniza las mentes. Escuchando la diversidad de opiniones en grupos grandes lleva a descubrir las distintas formas de pensamiento y tomar decisiones con la argumentación que cada persona sopesa cuando se expresa. Los ciclos continuos de ARA fortalece a cada uno a aprender de la diversidad, de la recreación imaginativa, de la memoria de las personas, del significado y la filosofía personal que cada uno le atribuye a la comida a partir de lo cual nacen propuestas de acción.

Por ejemplo, el grupo de mujeres campesinas aymaras examinó y presentó en la asamblea sus reflexiones sobre la quinua negra. Reconocieron que crece silvestre en cualquier parte, que es un gran alimento para niños y ancianos. Recordaron una serie de platos y brebajes que se elaboran con el arah, que además tiene una gran presencia en los rituales. Ellas expresaron prestarle más atención al arah así como a otras comidas silvestres, difundir el uso y toda la costumbre ligada a la recolección de comidas que son regalos de la madre tierra.

Para los participantes, estos dos eventos fue una oportunidad de establecer lazos interinstitucionales de trabajo en equipos, sin obedecer o mandar sino equilibrando los términos de interacción con los grupos campesinos poniendo al centro sus percepciones como productores de alimentos alto andinos. Se prepararon en las modalidades de trabajo y la filosofía participativas y jugaron un rol decisivo en el Taller de Arranque, la reunión para redefinir, compartir y renovar propuestas de cooperación que se venían conversando entre Mainumbi y Pratec desde Noviembre de 2007.

c) Taller de arranque: la participación es una decisión voluntaria.

En el taller de arranque con la presencia de las ideas de Michel y las contribuciones y preguntas de la plenaria enriquecieron cuestiones de orden conceptual y metodológico como: ¿por qué democratizar los sistemas agro alimentarios? ¿Qué rol juega la soberanía alimentaria en la cosmovisión andina? ¿Quiénes son los principales actores y cómo se involucran en los procesos de soberanía alimentaria? ¿Quién y cómo se asumen las funciones administrativas de las partes involucradas?

Los largos debates desembocaron en el posicionamiento en torno a estas cuestiones y otras de carácter más institucional, lo cual definió el retiro voluntario de Pratec y que los Nacas del Sur: Qolla Aymara, Asevida, Paqalqu y Ceprosi se animaran por la ruta iterativa de cuatro niveles de acción partiendo de la afirmación de prácticas y saberes desde las chacras de las comunidades alto andinas que apuntalan la soberanía alimentaria a largo plazo.



El primer paso fue tomar la decisión de involucrarse en el transcurso del tiempo a escuchar las múltiples voces campesinas y visualizar las culturas culinarias de hombres, mujeres, jóvenes en videos comunitarios. Esto expresa un deseo por aprender en forma conjunta identificando redes de sabios y sabias existentes en el campo. Revela querer crear espacios para que las redes de sabios se relacionen con científicos de mente abierta de los centros de investigación así como con los consumidores urbanos. Requiere familiarizarse y confiar que con el tiempo la perspectiva de facilitar y organizar situaciones propicias al diálogo de saberes transformarán conjunta y creativamente los intereses mercantilistas y contaminantes de las políticas y haciendo posible que la comida se convierta en un bien público para la plenitud de la vida.

Con el enfoque participativo como columna vertebral de los procesos de soberanía alimentaria, estas cuatro ONG’s locales asumieron el compromiso de aplicar métodos y técnicas de la investigación acción participativa y del video comunitario para diseñar con las familias campesinas formas graduales de aprendizaje mutuo, de final abierto a múltiples posibilidades de la comida soberana como parte integral de la cultura y la identidad andina. (Nivel 1)
Sin dejar de lado el nivel 1 sino más bien creciendo con los saberes y las prácticas de las familias se establecerían las redes de sabio y sabias para dar lugar al diálogo de saberes. Es decir, el proceso de facilitar que diferentes formas de pensar lleguen a acuerdos comunes de actuar sobre aspectos cruciales de la soberanía alimentaria bajo la premisa de un entendimiento común entre científicos y campesinos (Nivel 2).
Sucesivamente, desde la sabiduría alimentada por la comida de las chacras y de la experiencia equitativa que viene de lo profundo del sentimiento comunitario se entraría a facilitar diferentes foros de debate democrático ampliando las voces campesinas como parte de la sociedad peruana. Aquí se daría el aprendizaje metodológico de los jurados ciudadanos de Mali y de India. El debate con múltiples actores es el camino para acordar responsabilidades políticas incluyendo a las futuras generaciones en la recuperación de la vida y la armonía con la comida soberana (Nivel 3).
Juntos, desde la riqueza de las chacras campesinas los participantes de este programa conjugarían esfuerzos metodológicos y conceptuales en la democratización de los sistemas y políticas alimentarios a nivel latinoamericano y global (Nivel 4).
Mainumby de Bolivia también se unió a estos procesos continuando con su rol administrativo. En cuanto a la investigación acción participativa (Nivel 1) identificaría un área de trabajo comunitario sin perder de vista el ámbito de la confluencia política. (Nivel 3)
Los cuatro Nacas reconocieron en Sabino un interlocutor para conversar sobre los diseños comunitarios de procesos de soberanía alimentaria en cada área de trabajo y para coordinar los equipos del lado Peruano con los administradores de La Paz. Progresivamente, los planteamientos fueron elaborados en los siguientes términos:
Paqalqu, una asociación para la promoción rural, represntada por Lidia y Pancho,plantea su trabajo de investigación acción en el primer nivel. Se concentra en la cocina aymara con sus secretos y saberes de la comida y la revitalización de los utensilios de arcilla en las comunidades de Vilurcuni y Sanquira.
Qolla Aymara, mediante Sabino y Raymundo, plantea desarrollar una programación de actividades en los tres niveles. A nivel 1 estaría la realización de seminarios y talleres comunales e intercomunales con temas como la crianza del agua, caminos de las semillas, la cosmovisión y la biodiversidad, crianza de animales y pasturas naturales, calendarios de comidas. A nivel 2, la formación de red de profesores sobre la importancia de la quinua y la alpaca, así como talleres con las autoridades municipales y una exhibición de trabajos en las municipalidades. A Nivel 3, informar y motivar acciones con la Red Nacasur.
ASEVIDA,  la asociación para el estudio y vigorización de la diversidad andina desarrolla con Odón una propuesta en los cuatro niveles partiendo de las semillas de las chacras campesinas y teniendo como eje temático la biodiversidad para la comida, la salud, el paisaje y la naturaleza. Su área de trabajo se iría definiendo con comunidades de Ayaviri y Macusani.
Ceprosi, el centro de promoción y servicios integrales, plantea una investigación sobre la soberanía del maíz nativo en las chacras de las familias de las comunidades de Querumarca y Huito en el valle del Vilcanota. Rosío y Elena transmiten la idea  que las familias campesina se sientan capaces de recuperar la crianza de las chacras para producir alimentos sanos y contrarrestar la producción de leche que ha convertido las chacras en campos de cultivo de alfalfa y trébol para la alimentación de ganado vacuno.

IV.     El sueño de la Cumbre en la Apacheta

Viendo que la facilitación es una columna metodológica de la investigación participativa y el video comunitario Maruja y Timmi ofrecieron la formación de estas capacidades a miembros del Programa Andino de Soberanía Alimentaria junto con un grupo de participantes latinoamericanos de universidades, ONG´s, abogados defensores de derechos de los niños, entrenadores interculturales, artísticas, médicos, educadores, organizadores de eventos participativos. Así, Sabino, Maja, Carlos y Nico formaron parte del aprendizaje por la experiencia para desarrollar sus capacidades en métodos y técnicas participativas en el apoyo de grupos, en el Curso de Facilitación VIPP (visualización en programas participativos ) en Jarabacoa, en la República Dominicana en enero del 2009.
Durante cinco días los participantes se entregaron vivencialmente a la conducción participativa de grupos de adultos, o sea el arte y las técnicas que se conocen como facilitación. Esta es parte de la gran familia de métodos participativos que específicamente brinda apoyo a los grupos para que visualicen sus ideas con la finalidad de llegar a acuerdos tomando en cuenta la diversidad de pareceres. La facilitación tiene una serie de ventajas, sobre todo de alentar comportamientos democráticos en los grupos para que autodeterminen sus objetivos. Las técnicas de facilitación tienen su base conceptual en la educación de adultos que enfatiza procesos de aprendizaje interactivos no formales. Es una preparación metodológica que permite a los socios del PASA a fluir de un nivel a otro generando procesos a una escala mayor y sostenida a más largo plazo.

La cosecha de este curso fue que Sabino y Maja diseñaron un evento de gran altura multicomunal: la Cumbre en la Apacheta en Ayrumas Karumas, mientras Nico y Carlos prepararon un encuentro entre campesinos y científicos en Bolivia.
Como parte de la relación interinstitucional entre Mainumbi y los Nacas, decidieron una separación administrativa que favorecería las dinámicas de trabajo regionales cada uno fortaleciendo sus planes de acción en el Altiplano y a su vez aprender unos de otros. Para ello acordaron que Maja haga un taller de reforzamiento de video comunitaria invitando a comuneros de la zona de trabajo del altiplano boliviano así como de las 4 zonas del lado peruano.

 


V.     Instantáneas de cómo Qolla, Paqalqu, ASEVIDA y Ceprosi están involucrando a las comunidades en la soberanía alimentaria.

Las visitas de monitoreo de Maruja y Timmi en mayo del 2009 en cuatro comunidades, Perka, Villurcuni, Aymaña y Querumarca confirmaron el arraigo cultural de la comida en la vida cotidiana campesina y cómo esto brinda distintas oportunidades de facilitar procesos de soberanía alimentaria en distintos niveles de movilización grupal. La cultura culinaria andina prevalece, a pesar de la fuerte influencia de instituciones gubernamentales y privadas que promocionan cocinas mejoradas, que reparten semillas para huertos escolares, que reintroducen variedades mejoradas de quinua, de papa, que fomentan las actividades agropecuarias y de la pesca comerciales, que imponen la privatización del agua y prohiben el consumo de la sal del cerro por ser un factor de bocio en la población.

Por ejemplo en la comunidad de Perka, área de trabajo de Qolla Aymara, un grupo de mayoritariamente mujeres de diferentes edades y algunos caballeros como Don Pedro, un sabio, se separaron en dos grupos y visualizaron procesos de pensamiento muy significativos. El primero, era un mapa cognitivo de las señas que hay que distinguir para asegurarse una producción de alimentos sanos que vienen de la tierra madre. El otro era  un diagrama sobre ferias de intercambio de semillas locales donde muchas mujeres llevan a sus hijos y charlan sobre la calidad de las comidas de sabores tan íntimamente familiares como el ambiente de intercambio.El ámbito de intercambio de semillas es una experiencia que las mujeres describen con gozo, alegría, lo sienten muy particularmente suyo y por eso es un espacio que ellas valoran mucho en el cual participan aunque está fuera del ámbito doméstico.
Néstor, comunero de Perka, sugirió la idea de utilizar el dibujo de las señas y mostrarlo en la escuela.

La cosmovisión que sostiene las prácticas de la alimentación sana, local, es un campo de saber transmitido de generación en generación. Pero la escuela está rompiendo esa cadena orgánica de aprendizaje que podría ser enriquecido con sesiones de visualización de saberes de mayores a jóvenes dentro del plan educativo. Así también se fortalecerían los lazos entre los que poseen ese saber. Ellos serían los que más adelante se encargarían de invitar a los científicos a intercambiar saberes de las señas, dialogar para entenderse mejor en relación a la calidad de la comida y sus valores materiales y espirituales.

En cuanto a la visualización del intercambio de semillas realizado por las mujeres revela un clásico tema que moviliza la energía de ellas pues tiene una carga simbólica muy fuerte y profunda de su íntimo ser femenino. Las ferias son momentos de expresión y acción del saber de las mujeres sobre la vida de las semillas y allí hay una riqueza de ideas aún inexploradas. Sobre todo en las argumentaciones de defensa de la vida frente a la manipulación genética, a la pérdida de autonomía sobre la calidad de lo que se come.

Esta complejidad pocas veces se ve reflejada al recogerse las voces diferenciadas de los actores de procesos y se pierde en las grises generalizaciones de la cultura tradicional donde lo femenino y lo masculino están complementados en una fusión de identidad que no se puede separar ni diferenciar.

Paqalqu reúne a un grupo de mayores de Sanquira en Yunguyo. Destaca don Rufino quien nos lleva por el recuerdo de sus travesías a la costa, a la selva para complementar la alimentación con arroz, con yuyo del mar o frutas. Las señoras preparan potajes en la cocina recordando recetas de antaño. Cada quien con sus saberes en espacios diferenciados. 

Pasando  de la reunión a una visita por la comunidad, encaramos otro aspecto del vigor de la alimentación con productos locales. Es la experiencia visual en los campos donde mujeres, hombres y niños van clasificando la diversidad de productos de la cosecha de papa (30, 50 variedades), de quinua(más de 17 entre locales e introducidas).

 El marco espiritual es la Cordillera Real que protege a Sanquira. Lidia registra, compartiendo la cámara con un comunero cuando las señoras explican qué variedades de semillas de quinua y papa han cosechado. Es una sesión de sabiduría intergeneracional pues allí están los niños que van aprendiendo los nombres de las variedades y en qué platos se van a utilizar, incluso las deliciosas papas fritas tan de moda últimamente. Estos momentos tan intensos podrían ser motivo de reflexión sobre la contaminación industrial de la comida en el campo. Dar pie a soñar con acciones sostenibles de mantener descontaminada la cultura culinaria andina, comenzando por el consumo de las gaseosas, los enlatados, las semillas híbridas, químicos peligrosos y cada uno de los presentes puede ir registrando con la cámara a veces delante, a veces detrás impulsando inolvidables pensamientos que brotan de la comunidad.

En las estancias de las alturas de Aymaña el aire es puro, el paisaje impecable. Los caminos para las llamas y alpacas que transportan la papa amarga de altura se camuflan entre los bordes de los riachuelos y las matas de ichu. Contrastan con las trochas de las compañías mineras que violentan las laderas para que transiten veloces camionetas cuatro por cuatro en busca del mineral de la zona.
La papa dulce y amarga de las chacras de altura son la base del sustento diario, teniendo llamas y alpacas es posible desplazarse a comunidades de otros pisos ecológicos por rutas de intercambio para obtener maíz y ser soberano en la alimentación. Existe una riqueza de saber en los campesinos y campesinas de Aymaña sobre la variedad de papas y razas de llamas y alpacas. Pero los intereses comerciales de los lanificios regionales están imponiendo sus reglas: curaciones en base al conocimiento de la medicina alopática y selección de las alpacas de color blanco.

Entonces el saber que tienen mujeres y hombres del campo sobre las plantas curativas para mantener la salud del paisaje y los animales se convierte en un hecho anecdótico así como la crianza de los animales de múltiples colores. Por eso ASEVIDA sigue los procesos del saber y las prácticas como pistas para animar la soberanía alimentaria y amplificar voces de mujeres hombres, jóvenes y niños en espacios sociales más complejos.
En el centro poblado de Aymaña, la feria semanal provee enlatados, gaseosas, licores y una inimaginable cantidad de bienes de la sociedad de consumo alimentario industrial. Los comerciantes locales se abastecen de toda esta gama de productos quienes convierten a los campesinos en consumidores de alimentos chatarra. Caminando por el recientemente electrificado centro poblado, no hay un espacio de terreno libre de botellas de gaseosas, latas de leche, envolturas plásticas. Son impresiones visuales que podrían ser motivo de reflexión y de toma de decisiones sobre cómo ganar autonomía en las decisiones sobre la producción y el consumo de la comida y desencadenar procesos desde abajo y de adentro de la vida campesina para gozar de mejores opciones alimenticias.

En Queromarca se lleva a cabo el IV. Watunakuy, la visita entre familias, comunidades, pueblos y regiones de los Andes para intercambiar experiencias sobre la crianza de la chacra, cuidado de los animales, la farmacopea andina, el buen vivir. El programa de dos días comenzó con más de 500 personas participando en un ritual con mucha devoción y cariño. Las semillas de maíz cobran vigor con el sahumerio del maestro Hipólito y la memoria de cada mujer que conversa sobre las variedades que ha traído. Más adelante, en dos aulas de la escuela se abordaron los temas de la biodiversidad y el cambio climático y las autoridades y el buen gobierno. El ritual inicial y luego la peregrinación en Raqchi con sus canciones, bailes y el sahumerio alienta la memoria a períodos prehispánicos. “Así se ha hecho desde siempre, de los cuatro puntos cardinales traían las semillas para vitalizarlas en el templo de Wirakocha”,dice Martina, mostrando sus semillas y el cariño que les tiene. ¨Este deseo es tan fuerte que lo he soñado. Hablando con otras señoras hemos coincidido que las semillas hay que tratarlas como personas, todas, nosotros, mujeres hombres y semillas recuperaremos nuestros lugares sagrados, como el templo...” Al día siguiente continúa el culto a las semillas con la siembra simbólica que trae una nueva vitalidad al intercambio y la regeneración de semillas.
El Watunakuy, con el ritual y la peregrinación amplifica las voces de las mujeres, jóvenes y adultos sobre los valores de la alimentación que nace con las semillas plenas de vitalidad. Vigoriza y moviliza ideas y prácticas campesinas que contrarrestan la ofensiva de la agroalimentacion industrial. Y con las bellísimas escenas del ritual y la peregrinación en video se pueden organizar sesiones grupales de mutuo aprendizaje que motiven procesos fructíferos de soberanía alimentaria alentando la creatividad cultural de los campesinos y las campesinas.

VI.     La Cumbre en la Apacheta

Otro evento multitudinario fue La Cumbre en la Apacheta que alcanzó más altura de lo soñado en Jarabacoa. Durante cuatro días a inicios de junio del 2009, más de 400 campesinos incluyendo diferentes actores políticos de la región se conocieron en un ambiente de fiesta y trabajaron en conjunto visualizando conocimientos y prácticas dividido en cuatro grupos temáticos: Soberanía alimentaria, Agua y Cambio Climático, Salud humana y del paisaje, la Producción agropecuaria. No faltó nada durante la convivencia de dos días en las comunidades.

 

 Todos: hombres, mujeres, jóvenes, niños y niñas, autoridades, se prestaron para intercambiar percepciones y analizaron en grupos pequeños los diferentes temas. Para coronar el aprendizaje, los grupos temáticos armaron sus exposiciones en el inmenso local de la comunidad, dejando entrever maneras muy originales de pensamiento y en la organización de los temas. Esto, estimuló las presentaciones y el debate en que expresaron distintos puntos de vista lo cual dio pie a reflexionar y construir un plan de Acción Intercomunal.

En cuanto al tema de Soberanía alimentaria, el grupo estructuró una exhibición con el siguiente hilo conductor de ideas:

Las estrellas nos dan sus señas, el comportamiento de los ríos, animales y de las plantas nos indican cómo serán las cosechas de las diferentes variedades de papas dulces y amargas, de la kañihua, quinua, cebada. Transformamos nuestros alimentos locales, en tunta, chuño, moraya, kispiña, mazamorras, con trabajosos procedimientos.
En las zonas altas la alpaca tiene usos múltiples. La comemos en chicharrón, chalona, carne para el caldo de cabeza, en asados, en charqui. El cebo nunca falta en los rituales, el cuero es para los amarres de las casas y la cola se utiliza para la máscara del baile Auqui Auqui. La lana de colores naturales nos sirve para hilar y tejer costales donde transportamos nuestra comida y las sogas con las que amarramos los costales. Los huesos los convertimos en herramientas para el tejido en el telar de cintura. El corazón sirve para hacer un ungüento medicinal.
Lo que cosechamos lo transformamos y lo conservamos en las despensas que es un lugar separado de la casa. Allí está la kañihua, el chuño, la papa, las habas, la quinua, el trigo, la avena. Todo el año podemos comer de nuestra despensa (foto 6058346 -47) respetando las señas y celebrando los rituales con respeto en el momento oportuno del ciclo agrícola.
Nuestros niños comen de todo y les gusta mucho la fruta que viene de la selva y de la costa. Sus platos preferidos son la mazamorra de quinua, la leche, el fiambre, las habas, los huevos, el queso, las papas, el choclo, el chaco...

 

También tenemos comidas de fiesta. Con motivo de los cumpleaños nunca falta un asado, para las parturientas, sopa de cordero sin sal, para la fiesta patronal, la parrillada y el wiwuachua para la celebración de los animales, la watia para la cosecha.
Las recetas del fiambre, del caldo de quinua, del pesque y las mazamorras salen sabrosas si la chacra se ha abonado con guano de ovino y vacuno.
Dentro de toda esta diversidad de comidas, algunos platos favoritos como la papa a la huancaína y el quispiño son esencialmente vegetarianos mientras que el plato paceño lleva carne y el wallaki se hace con pescado carachi. El asado de alpaca, o kankachu, combina papa, tunta, maíz, productos andinos con lechugas, tomates, cebollas, limón de pisos ecológicos más bajos.
El sabor de la comida de los humanos depende de lo que el ganado come y también del tipo de cocina y utensilios que se emplean.
La dieta campesina combina alimentos de la agroindustria que compramos en el mercado: el arroz, los fideos, la harina, la sémola, el azúcar, el aceite, la lecha Gloria, el atún. Estos aún no han desplazado a los de la chacra como la quinua, la kañihua, las papas dulces, amargas, la cebada, la oca, el isaño, la avena, las habas, el olluco.
En el mercado confluyen los productos propios y los comerciales. Esto se viene acentuando desde 1960 y tiene evidencias en el comportamiento humano. Antes la gente vivía más de 90 años, 25 a 30 años cumplían con respeto sus obligaciones sociales con la comunidad, en base al sistema de cargos y no había tanta enfermedad. Ahora que el consumo de los alimentos del mercado está incrementándose, los jóvenes ya no quieren asumir cargos en la comunidad. A los 25 años ya tienen canas, y se quieren casar desde los 15, tienen mala salud, corta vida, dependen de la tecnología y son muy individualistas.

La visión de futuro de un hombre incluye algunas mejoras infraestructurales en el centro poblado y aunque la base de la alimentación mantiene un lugar preponderante en las chacras, las ovejas, las alpacas, los pastos, el riego es mejorado. El futuro que ve una mujer tiene como foco la cocina con ollas de barro que son beneficiosas a la salud. Luchar para conservar los ojos de agua y que no caigan en manos de las empresas mineras. Tanto los animales como las chacras deben seguir criándose de forma natural como lo hacían los ancestros, a los animales se les mantiene libre de sarna con cebo y en la chacra no se debe usar fertilizantes químicos porque causan cáncer a la piel y otras enfermedades. En el futuro viviremos sanos, nuestros hijos también sin contaminación del ambiente. considerado como esencial para que la alimentación campesina tenga un futuro.

Un joven de 17 años expresa su visión de futuro de la soberanía alimentaria en la continuidad de la cadena alimenticia que comienza en las semillas, la crianza de papa, quinua, kañigua y de animales como la alpaca y la vaca para gozar de platos deliciosos como las papas cosidas, el caldo de quinua,  con leche, el cancacho, las papas con queso. El asocia el futuro de la alimentación con la nutrición natural, saludable y exquisita.
Estas ideas fueron debatidas y tomadas en cuenta para un plan de acción o perspectivas comunitarias de la soberanía alimentaria. Estos puntos expresan el entendimiento del derecho a determinar la calidad de la comidad así como su proyección en términos de la continuidad de la cultura culinaria andina, con sus saberes, valores espitiruales y anhelos de continuidad en el futuro:
- mantener la diversidad de semillas y criar las chacras con guano del litoral
- recuperar y enseñar saberes a los niños, en el trabajo de la chacra, con la ritualidad de los ciclos
- valorar nuestros alimentos de la chacra así como los silvestres para consumirlos de acuerdo a nuestras costumbres culinarias kispiño, aku, firi, mazamorra,
- mantener los manantiales puros y sin contaminación para que nosotros y los animales sigamos sanos y agradecer a los Apus para siga fluyendo el agua.

 

La cumbre sobrepasó las expectativas de las autoridades de Ayrumas Carumas quienes reconocieron la labor comprometida del apoyo de un equipo de facilitadores (mujeres y hombres). Durante los cinco días de un variado programa de fases de intensa interacción, reflexión, debates grupales los 15 facilitadores locales que se habían capacitado dos semanas antes durante un taller preparatorio en Puno para conducir el evento cumplieron este rol, cada quien con lo mejor de sus habilidades y respaldados por la cultura de incondicional servicio y cariño al bien común. También se organizó un equipo de videastas campesinos quienes registraron 48 horas de video de todo el evento incluyendo el trabajo de campo en las 4 comunidades. (Video de la Cumbre)

VII.     Primera Asamblea del PASA

La asamblea en los Andes es una modalidad de reunión en la que todos los que participan tienen voz y derecho de decisión. En esta ocasión, Maynumbi fue el anfitrión de más de 20 invitados de la comunidad de Qhonqho Liki Liki así como los representantes de las instituciones y comuneros del lado peruano, ASEVIDA, Paqalqu, Ceprosi y Qolla Aymara. 

Un programa de cuatro días ofreció la posibilidad que los participantes visualizaran los avances de sus procesos de investigación en los niveles que se habían propuesto así como realizar presentaciones y comentar los video producidos con los temas de soberanía alimentaria. En sesiones de aconsejamiento se compartieron conceptos sobre el PASA y se subrayaron con más énfasis los procesos comunitarios identificados a través del monitoreo. El aprendizaje de conceptos y procesos en la soberanía alimentaria fue corroborada con la ilustrativa sesión de preguntas y respuestas por skype con Michel. Se enriquecieron y unificaron criterios para tomar decisiones acerca de cómo proseguir los compromisos adquiridos con las comunidades y qué rumbos asumir para amplificar las voces de la comunidad garantizando espacios seguros y en forma sostenida.
En líneas generales para el año 2009-2010 los planes de trabajo se expresaron en el marco de las siguientes intenciones:
    - Afianzar el nivel 1 y fortalecer las redes de sabios y sabias en los temas específicos de sus saberes mediante el uso de las técnicas y métodos de la investigación acción así como el video comunitario.
    - Ir preparando las condiciones institucionales, metodológicas (videos, sesiones de preguntas y respuestas etc) para que los sabios y sabias campesinas hagan visitas a los centros de Investigación agro alimentarias y se formen criterios propios de lo que hace la ciencia en función alimenticias. (nivel 2)
    - Reforzar el arte y la técnica de la facilitación de grupos para apoyar la preparación y la realización futura de procesos de diálogo de saberes entre campesinos y científicos (nivel 2)

    - Ir identificando organizaciones de consumidores y medios de comunicación aliados que puedan colaborar en un proceso, a largo plazo, de debate público sobre políticas alimentarias (nivel 3)

 

VIII.     Taller de Edición Nov. 2009

Más de un año de ser parte del PASA estaba dando frutos. Los videastas que se habían familiarizado con las técnicas y métodos del video comunitario en sus áreas de trabajo tenían un caudal significativo de materiales registrados en diferentes temas relacionados a la Soberanía Alimentaria. Había llegado el momento oportuno para aprender a editar y compartir algunos secretos del programa de edición digital.

 

 

Durante cinco días, Rosio (Ceprosi), Odón, María, Honorato (ASEVIDA), Luis, Rosalía (Qonqo Liki Liki), Lidia, Pancho, Rocio, Silvia (Paqalqu), Raymundo, Sabino (Qolla Aymara), Philipp (Alemania) y Maja (Vilcacoto) se dedicaron a transformar el material registrado en obras para mostrarlas a un público. El taller lo condujo Maja bajo el principio de aprender haciendo, es decir sin charlas teóricas sino aplicando y sacando conclusiones propias de la experiencia.

Comenzaron aprendiendo a opinar crítica- y constructivamente sobre el material visual mediante la retroalimentación (qué me gustó, qué sugerencia tengo). Así se enriquecieron 7 videos. Luego, cada equipo dividido según las áreas de trabajo y una laptop se concentró a producir una obra con la asistencia de Maja. Los productos de este esfuerzo se mostraron a invitados especiales que dieron consejos positivos sobre el video visto.

 

Los participantes formalizaron compromisos de filmación y edición de sus videos en tres momentos, hasta Diciembre de 2009 y Marzo y Junio 2010 con lo cual se incrementará la cosecha de videos de los equipos de trabajo del PASA.
Raymundo (Qolla Aymara), Odón (Asevida), Pastora (Ayrumas Carumas) y Luis (Qonqo Likiliki) tomaron parte en el Taller de VIPP en Atinchik, Pachacamac, a fines de noviembre y aprendieron a facilitar reuniones y talleres participativos. PASA va así mejorando la
capacidad de acompañantes y líderes campesinos para democratizar los procesos de afirmación en sus comunidades.


IX.        El arco iris que une saberes
La soberanía alimentaria nace del saber y las prácticas campesinas  y se amplifica en la sociedad involucrando a consumidores urbanos, científicos y políticos . De allí la importancia del diálogo de saberes. Es un puente, como  un arco iris, que comunica dos partes. Es un tránsito por la ruta de las señas, la chacra, el fogón, la cocina, los platos deliciosos a aquello que nos hace ser más autónomos. Para ello tenemos a la red de sabios y sabias campesinas  que se prepararán para invitar a los científicos que tienen otros saberes sobre la comida. En base al diseño de diferentes tipos de encuentros donde los sabios y sabias se sientan a gusto  habrán múltiples espacios para intercambiar esas percepciones, con respeto y con el deseo de que de ambos saberes nazca la admiración mutua, que surja la sorpresa, la novedad de las formas de pensar y llegar a acuerdos para transformar la comida en un bien social y para las próximas generaciones. 

La primera reunión de preparación para el aprendizaje por la experiencia del concepto y los métodos del Diálogo de Saberes se dió en una secuencia de sesiones de 5 días que abordaron:
¿Qué sabemos sobre la comida?
¿Cómo sabemos, de qué manera sabemos lo que sabemos?
¿Cómo y a quién queremos comunicar nuestros Saberes?
¿Cómo facilitar las interacciones entre sabios y científicos para que ocurran diálogos fructíferos?
¿Qué aspectos organizativos debemos considerar?
¿Cómo y quien registra la preparación de los sabios en sus campos de saber?
Un primer acuerdo del grupo de sabios, facilitadores y organizadores llegaron a la formulación de estos temas para el diálogo cuyas preparaciones se iniciarían en próximamente:
la diversidad de la papa dulce y amarga en las zonas altoandinas (Aymaña, Macusani, Ayrumas Carumas, Acora)
la repoblación del carachi (pez local) en el Lago Titicaca (Perka, Platería, Sanquira y Vilurcuni)
la curación de llamas y alpacas con plantas medicinales y las fibras de colores (Aymaña, Macusani. Ayrumas Carumas, Acora, Qonqo Liki Liki, Jesús de Machaca Bolivia)
La diversidad del maiz ( Querumarca-Cuzco)



X.     Nos tomamos el pulso en el Taller de Coordinación.

Desde Junio de 2009 el PASA está encarando nuevos desafíos conceptuales, metodológicos y administrativos al involucrarse con más dinamismo distintos actores en los procesos de soberanía alimentaria, en los tres niveles. Durante 4 días conversamos sistemáticamente sobre el planteamiento participativo del PASA con los procesos iterativos en los cuatro niveles, tan distinto al de los proyectos de desarrollo que funcionan en base a actividades cumplidas y presupuestos gastados. Reflexionamos sobre la idea de la inclusión de sabios y sabias en las distintas fases de la preparación del diálogo de saberes sin caer en la excusa que las mujeres no tienen tiempo para ese tipo de actividades. Revisamos y re-planificamos actividades por niveles y por zonas, enfatizando el rol del video, nos concentramos sobre todo en la programación de la primera mitad de 2010 incluyendo los acuerdos del taller de diálogo de saberes. Aclaramos que los avances no son unidireccionales de nivel 1 para llegar al nivel 4 sino que se trata de procesos de carácter abierto a muchas posibilidades que se deciden de forma democrática y gradual. Justamente lo que se aprende de esos procesos constituyen el contenido de los informes, cuyo alcance es producto de una reflexión grupal que alienta nuevos horizontes de aprendizaje. Con esas ideas se acordó que Sabino se encargue de canalizar y compartir con Khanh, Michel, Timmi y Maruja las reflexiones del periodo 2009. La fecha fue fijada para mediados de enero del 2010.
El taller de coordinación fue motivo para ritualizar un nuevo comienzo en la Isla del Sol poniendo en el centro los alimentos sanos que nos brinda la madre tierra y los procesos que nos toca vivir para que todos tengamos acceso a decidir la calidad de lo que comemos.


XI.  Segunda asamblea anual del PASA

La costumbre andina de reunirse en asamblea entre los participantes que tienen voz y voto en un asunto tuvo lugar por segunda vez en el marco del PASA. En esta ocasión fue Qolla Aymara que asumió el rol de anfitrión invitando a la ciudad de Cuzco a treinta participantes involucrados, como parte de las redes de sabios campesinos, acompañantes – videastas. Contamos con la presencia de Michel, Nick Lunch (Insightshare, de Londres), Sergio Larrea Vecinos Mundiales, Bolivia y Yasmín Jalil (Asocam-Ecuador)  que aportaron con insumos específicos durante las sesiones programadas.

 

 

En seis días de programa se estructuraron una secuencia de sesiones con propósitos diferentes como informarse de los avances a nivel global, el abordaje de procesos en los distintos niveles del PASA, de los avances y aprendizajes en el video comunitario, elaborar en forma conjunta el desarrollo de los planes 2010 a 2011, encarar los desafíos del diálogo de saberes, redes de sabios, métodos y temas. Para aprender de la experiencia de repatriación de las papas nativas, un día de campo al parque de las papas fue muy oportuno. Un día íntegro estuvo dedicado a prepararse como facilitador del Watunakuy.
Intereses y aclaraciones sobre los procesos de Soberanía Alimentaria

Michel abrió el horizonte del PASA enfocando los procesos que están dándose en India y en Mali. Nos contó cómo los ciudadanos de la India investigan la investigación pública con la finalidad de ponerse de acuerdo en un re-direccionamiento de los temas favorables a la soberanía alimentaria. También están ocurriendo diálogos de saberes entre los pastores y los científicos con temas como la vaca y el camello lo cual abre a la constitución de procesos de jurados ciudadanos con fuerte presencia de las mujeres. El rol de los medios aliados es indispensable en todos estos procesos deliberativos públicos para garantizar que no haya manipulación. 

En relación a Mali nos explicó cómo se da una coordinación entre naciones como Burkina Faso y Senegal. Acordaron visitas campesinas a los centros de investigación en forma itinerante para entender y evaluar qué es lo que hacen los científicos. Lo hacen con un espíritu participativo, con el afán de ponerse de acuerdo y decidir cuestiones relevantes a la soberanía alimentaria. También continúan con los procesos derivados de los jurados ciudadanos, en forma iterativa se organizan consultas públicas sobre las semillas locales vs las transgénicas.
El insumo de Michel fue elaborado en una larga sesión de preguntas y respuestas generadas por los participantes por parejas y por escrito que expresaron un genuino interés por las posibilidades de los procesos participativos, abiertos, inclusivos y seguros para los productores de alimentos y se fueron aclarando dudas.
Mostrando los avances
Con la modalidad de un interactivo Mercado de Información cada equipo de trabajo presentó lo mejor de sus procesos y cada persona iba dejando sus impresiones por escrito en un panel. Así nos fuimos enterando de los avances:
De la comunidad de Perka, Don Juan Vilca aportó con un mapa cognitivo del lago Titicaca, con los espacios y fenómenos más significativos desde el punto de vista de los pescadores. Igualmente un diagrama histórico sobre la pesca. Hecho por un grupo de pescadores y pescadoras (Qolla Aymara)

De Ayrumas Carumas,Don Severino Mamani nos introdujo al tema de la curación y razas de alpacas y  llama que  cobró importancia desde  la cumbre en la Apacheta . Raymundo mostró el video de comidas silvestres, las qotañas (Qolla Aymara)

De las comunidades de Yunguyo, vimos los 8 registros de comidas y 6 videos editados (Paqalqu)
De la comunidad de Chimboya - Aymaña, los procesos de la chacra y las comidas que nos gusta comer (ASEVIDA)

Qhonqho Liki Liki:
la reflexión sobre las autoridades tradicionales, el manejo del territorio y los avances de recolección de saberes en la comunidad

De la comunidad de Querumarca; el sahumerio de nuestra mama sara y la búsqueda de sabios (Ceprosi)

Video Comunitario
La presencia de Nick y Maja fue motivo para ejercitarse en la retroalimentación. Organizaron una sesión para ver 7 videos paralelamente y dar apreciaciones personales. También todos divididos en pequeños grupos tuvieron la oportunidad de practicar el esbozo de historia, con presentación y apreciaciones.

 

Los planes 2010- 2011
Entre la primera y la segunda asamblea, el debate y la toma de decisiones sobre el quehacer en términos de la soberanía alimentaria está recayendo en un mayor número de personas cuyos roles no son de beneficiarios sino de involucrados por sus saberes y acciones en PASA.
En esta asamblea hemos afirmado el uso de una gama de métodos participativos, entre los cuales destaca promover la IAP y el VC como proceso de afirmación de la soberanía alimentaria y el diálogo de saberes sobre los 4 temas en el curso del año. Los videastas han propuesto finalizar una serie de videos comunitarios en este año con la cooperación de Cuyayhuasi.
Facilitar es cuestión de prepararse.

Con una preparación metodológica, (por ejemplo, juego de roles, preguntas abiertas, visualizacion de ideas) de cómo tratar los temas del Watunakuy (Querumarca- Raqchi) se formaron equipos de facilitación por temas:
a. Biodiversidad, crianza de la chacra y las ánimas de las semillas
b. Buen gobierno y autoridades originarias
c. Educación y artes sanas
d. Agua y cambio climático
e. Salud, paisaje y comida sana

Cada equipo diseñó un guión especial para el tratamiento del tema imprimiendo en cada paso una nueva calidad participativa.

Para el V. Watunakuy el 14 y 15 de mayo arribaron delegaciones de Argentina, Chile, Bolivia y de diferentes comunidades del Perú. Aunque al principio parecía imposible, cada equipo armonizó con personas muy diversas quienes hicieron uso de la palabra a través de las técnicas propuestas. Las presentaciones finales en el patio de la escuela sobrepasaron la lectura clásica de un relatorio de propuestas. Más bien ocurrieron animadas escenificaciones de las ideas discutidas para compartir de una manera afectiva, sensorial tan propio del comportamiento campesino. La mayoría de los 400 visitantes que habían llegado de diferentes puntos del Perú y de América disfrutaron de la experiencia que los miembros de la asamblea del PASA animaron con sus estilos de facilitación tan dinámicos y con el espíritu de la afirmación cultural.

 

 

 

 

XII.    Perspectiva del PASA en la Región Andina. Bolivia, Perú y Ecuador.

Una manera de afirmar la concepción participativa y de derechos ciudadanos del PASA es compartir con otras experiencias en la región.

Creación de plataformas.

Después del Watunakuy Michel viajó con Sergio, Sabino y Maja a Bolivia. Sergio organizó 2 conversatorios en mayo 2010 con organizaciones campesinas y no-gubernamentales en La Paz y en Cochabamba, para presentar los alcances del PASA y del Proyecto del IIED y de esta manera dar a conocer la idea de promover la creación de una Plataforma multi-institucional de Soberanía Alimentaria en Bolivia.

Sergio y Sabino realizaron una semejante acción en Quito en julio 2010. Visitaron varias organizaciones ligadas al fomento de agricultura orgánica y de comidas sanas. Organizaron un conversatorio – igualmente con la intención de compartir ideas y sugerencias sobre una plataforma de Soberanía Alimentaria en Ecuador.

El establecimiento de plataformas, va más allá de la formalidad de reunirse y conversar. Se trata de la posibilidad de crear la confluencia de fuerzas (ideas, energías, métodos, compromisos, pasiones) que dinamizaría desde las bases fundamentales de las prácticas y saberes un (o muchos) movimiento regional andino de soberanía alimentaria.

Existe un deseo expreso de encontrar quien pueda encargarse de un encuentro de intercambio a nivel latinoamericano en 2011.
Comunidad de Práctica de la Fundación McKnight en Lima, julio 2010

En el marco de un evento de la Comunidad de práctica de los Investigadores Agrarios del área Andina de la Fundación McKnight, Raymundo, Don Juan, Don Hipólito y Pastora, del PASA y Marcelino y Arcángel, dos miembros de ITDG fueron parte de una serie de sesiones en que sus experiencias como investigadores participativos en sus comunidades fueron el foco de la atención, en el mercado de información como un caso junto con 15 equipos de investigación. Mediante una secuencia de pasos los científicos y los campesinos vivieron un acercamiento en un personal que comenzó con la presentación de cada uno, su historia de vida y su campo de saber. El siguiente paso fue que cada científico decidió en base a los testimonios escuchados a concentrarse en un campesino y su saber. Unos fueron con Don Juan a entender sus percepciones sobre la papa, otro grupo se fue con Pastora a conversar sobre lás practicas campesinas de curación de alpacas y llamas; otros fueron con Raymundo a platicar cómo se mueve en los diferentes mundos de la afirmación cultural, los interesados en el maíz se fueron con Hipólito y quienes querían saber más sobre la labor de los Kamayoc se fueron con Marcelino y... Esto fue posible gracias a la técnica de la entrevista a expertos. Durante tres horas, pequeños grupos de científicos y un sabio campesinos conversaban a fondo, y en una relación de igual a igual, en base a preguntas visualizadas que ordenadamente formularon los científicos. En algunos casos los sabios mostraban fotos, o partes de un video para introducir visualmente sus comunidades.

La interacción entre científicos y campesinos fue a diferentes niveles. Por eso en la tarde se pidió a los grupos que representaran en una silueta humana qué habían descubierto de la otra persona en términos intelectuales, capacidades, valores, orientación filosófica. Los campesinos dibujaron a los científicos y los científicos a los campesinos que habían entrevistado lo cual suscitó profundas reflexiones sobre cómo vencer estereotipos que impiden dar cabida a las distintas formas de saberes para el enriquecimiento de alternativas en la investigación agrícola.

La interacción entre los diferentes modos de saber continuó con la modalidad de inclusión del saber campesino en los planes de trabajo específicos de los científicos.

Video comunitario

Maja organizó en Cuyayhuasi (valle del Mantaro) el Segundo Taller de Video Comunitario a comienzo de Julio 2010. Llegaron Jorge y Dante, jóvenes comuneros de Queromarca, y Hipólito, maestro de Cusco quién había dirigido los rituales del Watunakuy. Jorge y Dante con apoyo de Rosío de Ceprosi irán registrando videos sobre el maíz y la diversidad de la crianza de comidas en las chacras de los comuneros. Hipólito tiene el interés de entrevistarse con los mayores, cuyo saber ritual se está perdiendo con el tiempo. En esta oportunidad de aprender unos de otros resaltó el reconocimiento que las técnicas ayudan para lograr videos expresivos del saber y de la estética rural. Pero hay algo más, es el espíritu de ayuda que pone cada uno lo que hace que esta manera de filmar sea comunitaria.

 

Perspectivas de jurados ciudadanos:

Desde un principio hay una ilusión en el PASA. Se trata de los jurados ciudadanos como un nudo comunicación que desencadenará procesos inusitados en la sociedad peruana con todos los actores que juegan un rol en la soberanía alimentaria.

Para ello hay que contar con la facilitación y organización de procesos de visitas de los sabios a los centros de investigación y experimentación agropecuarios en Perú y Bolivia como preparación a realizar jurados ciudadanos en 2011 acerca de la democratización de la investigación agropecuaria.

Los temas de las visitas serían específicas (maíz, papa, quinua, alpaca y llama) de acuerdo a la presencia de centros de investigación y experimentación. Pero no hay que perder de vista que los jurados ciudadanos tendrán relevancia más allá de los temas acerca del rol de la ciencia y el carácter de la investigación.  Lo que se trata de impulsar con los jurados ciudadanos son procesos fructíferos hacia el bien común y la soberanía alimentaria. Para ello el PASA debe estar en condiciones de buscar, encontrar, re- crear las bases para un movimiento campesino en alianza con los científicos para re -inventar políticas plurales de soberanía alimentaria. Una ilusión que moviliza lo que somos y mucho más.

Una instantánea del jurado ciudadano sobre la democratización de la ciencia agropecuaria en Karnataka, India - diciembre 2009. Raita Teerpu = el veredicto del pueblo.

 

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