las semillas no se venden ni se compran

En Querumarca el grupo Sumaq Kausay venera las semillas de colores de maíz en un recinto sagrado y en las chacras. Allí no entra nada de químicos, solo guano de corral, se siembra en ayni, después del aporque se celebra el sara muyuy (la guardianía) y la cosecha es una gran fiesta para todos. A veces la helada se ensaña con las plantas tiernas y muchas ya no se recuperan. Pero como las señoras son precavidas , guardan suficiente semillas y aunque la chacra de maíz produzca poco para comer nunca faltará maíz para sembrar el siguiente año. En años malos las habas compensan los daños causados por la helada.
Como el maiz es sagrado, sus semillas no se compran ni se venden.