Dialogo de Saberes sobre Papas Nativas en Aychuyo y Vilurcuni - Yunguyo

Raymundo Aguirre Mamani me envió sus impresiones de este evento y quisiera compartirlas porque son muy valiosas. Me escribe que lo más notable fue que hubo mayor participación de mujeres  que de varones. Me alegro mucho porque esto es un cambio muy positivo en el aprendizaje de ejercer la democracia y la equidad de género. La mayoritaria presencia de las sabias significa que se está desterrando la discriminante afirmación de que las mujeres no tienen tiempo para ir a reuniones  ni capacidad para expresarse. Como cuenta Raymundo, en el diálogo de saberes ellas lo hicieron con su propia voz y en base a la presentación de hermosos  dibujos sobre los temas que han venido reflexionando en las reuniones del PASA.  Conversaron con los científicos de la cosmovisión que sostiene la crianza de las papas así como sobre los caminos que recorren las semillas. Además abordaron el tema de la rotación de los cultivos y los rituales que se celebran en la chacra. Finalmente compartieron las diversas formas  culinarias en que la papa se convierte en comida de todos los días.

Las ideas que presentaron  sabias y sabios tienen la fuerza creativa, la inventiva  de ir más allá de los simples datos o información. Hablaron de  su cosmovisión aymara  refiriéndose a la papa como ¨nuestra madre que nos cría y también es criada por nosotros. Esta idea  imagen viene del término aymara – ASIS QIPA  que significa  la trama de nuestra vida en ella  fluyen asociaciones de belleza, de espiritualidad y pragmatismo propios de quienes cultivan diversas papas todos los días.

Otro aspecto  de  la cosmovisión es la celebración de rituales para traer la lluvia. Es decir, el continuo conversar individual o comunitario, con el agua en todas sus formas: manantiales, lluvia,  granizo, deshielos, heladas... La comunicación ritual  con el agua despierta sentimientos íntimos y acción. Por ejemplo, la laguna de Warwarani que está ubicada en Qhapia, en la zona alta donde las empresas mineras intentan explotar minerales es tan importante para la crianza de las papas y la vida campesina que ha generado    resistencia a la intenciones de despojo de parte de las  empresas mineras. Por eso las comunidades tomaron parte en la movilización aymara del mes de junio del 2011, en defensa del agua.

Otros sabios dijeron que los rituales de lluvia se celebran cuando no llueve. Por ejemplo  como este año no había llovido hasta el 08 de diciembre llamaron a la lluvia. Esto muestra que el saber de conversación con la lluvia fluye en los procesos de la vida y que no es una práctica ancestral documentada en algún libro sin vida.

En relación al camino de las semillas, los sabios y sabias mostraron sus particulares formas de percepción. En sus dibujos señalaron que las papas nativas tienen sus caminos, indicando de dónde vienen, a dónde se van después de acompañar un cierto tiempo a la familia. Las papas siempre caminan. Son compañeras de momentos en la vida que no se eternizan en una chacra. Al contrario, es normal que las variedades de semillas disminuyan pero siempre queda la esperanza que ya vendrán, que regresarán. Nadie se alarma sólo los técnicos. ¨Nosotros conocemos esos caminos de las semillas y  con el ritual de invocación  las conseguimos,¨ así manifestaron los sabios y sabias.

Hablar sobre los saberes y las prácticas de la rotación de cultivos lleva al entendimiento de la voz aymara "aynoqas". Esta es una manera de crianza de la chacra en las laderas de altura alternando las variedades de papas nativas en diferentes secciones, cada una con un nombre especial. La comunidad planifica y diseña anualmente qué se sembrará interpretando las múltiples señas que algunos especialistas saben descifrar en el cielo, en las flores, en el comportamiento de los animales.

Si se deja de practicar la aynoqa  quiere decir que la comunidad ha perdido la autoridad  que viene de un saber complejo y sofisticado sobre el  tiempo, clima, suelos… sobre todo que el vínculo con lo sagrado que habita en las alturas se ha roto y ya no se podrán recuperar las variedades nativas.

El ambiente de confianza del diálogo favoreció a que se compartieran algunos  secretos de la crianza de cultivos. Por ejemplo, para sembrar las ocas se necesitan peces del lago Titicaca. El día de la siembra se  cocina el fiambre con pescado. Así mismo en la mañana, a las semillas de “oca” se les pasa con el pescado cuando todavía está aleteando. Así las ocas obtienen la energía necesaria para su proceso de crecimiento. En el momento de cosecha las ocas son largas y grandes como el pescado. “Mucho mejor es el Pejerrey”, dijeron algunos sabios.

Raymundo  sigue deleitándose con el recuerdo de los dibujos de las sabias aunque no hayan firmado sus testimonios gráficos pero notamos que responden a  colores y formas que salen de sus corazones. Son representaciones inspiradas en la realidad y traducidas en diversas voces, en diferentes maneras de entender  la vida  tematizando la crianza de las papas dulces y amargas. El dibujo de sabios y sabias se presta al diálogo de saberes por su pluralidad, autenticidad.  “Sí es hecho por otras personas eso ya no es lo mismo” dice Raymundo.

Raymundo termina sus impresiones del diálogo de saberes con dos  observaciones Una, que hubiera sido una experiencia valiosa para todos ver en directo, tocar, oler, escuchar  las diferentes variedades de papas nativas.  Apreciar las bondades de  la diversidad de papas dulces y amargas paladeando algunos platos de la zona. Aprender sobre el valor medicinal y también recordar qué papas se perdieron.

Los diálogos de saberes continuarán en el 2012  y más adelante. Será decisión y  deseo de las comunidades de conversar con los científicos porque está en las manos, corazones e ideas de los sabios y sabias compartir sus saberes y formas de vida. Es un camino largo, abrirse  al universo de ideas diferentes, de explicaciones a veces sorprendentes, a maneras de ver el mundo desde distintos ángulos y a pesar de eso llegar a un entendimiento común de la plenitud de la vida. Seguir conversando de igual a igual con los científicos nos confirmará que la justicia cognitiva es posible. Que los diálogo de saberes sean momentos inolvidables de hospitalidad en el campo, de sentirse bienvenido en una comunidad epistémica donde  hay espacio para la paz y el florecimiento de la vida.

Puno - Diciembre 2011 por Maruja Salas